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¿ES EL CAMBIO CLIMÁTICO UN PROBLEMA REAL O UN PROCESO NATURAL?

Puede que esta pregunta te parezca tonta, pero desgraciadamente hay mucha gente (conozco a más de uno) que insiste en defender que el cambio climático no es un problema provocado por las personas (sus acciones y gestiones), sino que es algo natural que nos está tocando vivir, y que por lo tanto, no es algo que podamos mejorar o contra lo que podamos luchar.

Pues bien, yo creo que los que piensan así, «han oído campanas y no saben por donde…»

Efectivamente, el cambio climático es un proceso natural que ocurre desde que el mundo es mundo. Hasta ahí, no podemos decir que no sea cierto. El problema es que la actividad humana está acelerando brutalmente ese proceso de una manera antinatural, y por mucho que nos hagamos las «avestruces» y nos digamos a nosotros mismos que «ese problema no nos afecta», la realidad es que sí y mucho. Ya no podemos hablar de pasarle la «patata caliente» a las futuras generaciones. Tenemos que actuar ahora, rápida y contundentemente, o las consecuencias van a ser devastadoras e irreversibles.

En un estado natural, la temperatura del planeta se mantiene gracias al equilibro entre tres factores: el efecto invernadero, que regula el calor que retiene la atmósfera; la variación de la cantidad de energía que llega a la Tierra procedente del Sol; y los cambios que hacen que la atmósfera refleje más o menos calor hacia el espacio.

Los cambios en estos tres puntos hacen que el clima vaya variando a lo largo de los siglos, pero el problema real empieza cuando, por culpa de la actividad humana, modificamos alguno de ellos de una forma artificial.

Estas modificaciones se deben a que estamos vertiendo a la atmósfera una cantidad de gases de efecto invernadero mucho mayor de la que puede eliminar y, por tanto, se acumulan y provocan un aumento de las temperaturas, cambios en las precipitaciones y un aumento de los desastres naturales. OXFAM INTERMON.

EL CAMBIO CLIMÁTICO ES PROBLEMA DE LAS GRANDES POTENCIAS Y LOS POLÍTICOS

Otra afirmación con la que desgraciadamente muchas personas están de acuerdo.

Por supuesto que juegan un papel importantísimo en la lucha contra el cambio climático, y o espabilan un poco o mal vamos... Pero independientemente de las medidas que ellos adopten, cada persona, a nivel individual, tiene un poder increíble y que la mayoría subestima. Con nuestras decisiones como consumidores y adoptando una serie de hábitos en nuestro día a día, podemos realmente marcar una diferencia en esta lucha en la que todos y cada uno de nosotros puede y debe participar.

Ahora es el momento de poner nuestro granito de arena para salvar el planeta.

Creo que esta expresión no puede ser más gráfica al hablar del cambio climático. Muchas veces pensamos que lo que está en nuestra mano, lo «poquito» que podemos hacer personalmente ante este «gran problema» no va a tener ninguna repercusión, ni para bien ni para mal…Y ese planteamiento es un gran y grave error. Todos nuestros actos tienen consecuencias, y eso también se aplica en este contexto.

Estoy segura que mucha gente piensa alguna de estas cosas (o varias):

  • «con la de coches que hay en el mundo, si yo uso el mío también, uno más uno menos, no se va a notar»
  • «si apago las luces o no en mi casa, es mi problema, porque la factura la pago yo»
  • «paso de gastarme más dinero en un electrodoméstico con buena eficiencia energética»
  • «los productos nacionales o de proximidad son más caros, y yo voy a lo más barato siempre»
  • «qué tendrán que ver las vacas con el cambio climático, menuda tontería. Yo comeré toda carne que quiera y más«
  • «ya ves tú lo que puede consumir un cargador de móvil… lo tengo todo el día enchufado y así no se me pierde»
  • etc, etc…

Pues todas estas posturas, además de ser muy egoístas, son erróneas. Por supuesto que todo eso cuenta. Si miramos nuestras acciones sólo individualmente, pueden parecer ridículas o insignificantes ante un problema de tanta envergadura, pero hay que ver esas pequeñas elecciones, esos pequeños gestos, a nivel global y con perspectiva. Entonces te das cuenta del poder que tienen.

Otro ejemplo «gráfico» para darnos cuenta de la importancia y la repercusión que pueden tener nuestros «granitos de arena».

Si decides ahorrar y pones en una hucha 1€ al mes, ahorrarías 12€ al año. ¡Wow!  Si cada habitante de Europa (750 millones) y de Norte América (370 millones), pusiesen ese euro al mes, durante 1 año, ¿Cuánto ahorrarían juntos…? Pues la friolera de 13.440 millones de euros al año. Eso ya sería un buen ahorro ¿eh?.

Lo que quiero decir con este ejemplo «tonto» es que con un esfuerzo mínimo a nivel individual, pueden conseguirse resultados enormes a nivel global.

Así que vamos a ver algunas de las pequeñas cosas con las que podemos tomar acción y colaborar para frenar los efectos del cambio climático.

X PEQUEÑAS GRANDES COSAS QUE PUEDES HACER EN TU DÍA A DÍA PARA LUCHAR CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Lo bueno es que la mayoría de ellas no sólo tendrá una repercusión positiva en el cuidado del planeta sino que también la tendrá en tu bolsillo 😉

SUSTITUYE LAS BOMBILLAS TRADICIONALES O HALÓGENAS  POR BOMBILLAS LED

Es una manera importante de reducir el consumo de energía y de contaminación. Aunque la inversión primera es mayor que con las otras, tienen una durabilidad de 15.000 horas, lo que supone entre 3 y 25 veces más que las anteriores.

REDUCE EL USO DE CALEFACCIÓN Y AIRE ACONDICIONADO

Para empezar, intenta tener un buen aislamiento térmico en tu casa. Lo que está más en nuestra mano es invertir en unas buenas ventanas, como las de doble acristalamiento. Partiendo de esa base, no abuses del aire acondicionado ni de la calefacción. Una temperatura de unos 23ºC ya es muy agradable, tanto en invierno como en verano.

SECA LA ROPA AL AIRE, NO USES SECADORA

La secadora es uno de los electrodomésticos que más energía consume con diferencia. Así que poco más hay que decir.

HAZ UN PLAN RENOVE DE ELECTRODOMÉSTICOS

Si tienes que comprar una nevera, lavadora, horno, lo que sea nuevo, invierte en uno con una gran eficiencia energética, a ser posible la máxima, que es la A. En marzo del 2021 cambió el formato de estas etiquetas. Aquí te dejo un enlace para que veas como son las nuevas y las equivalencias con las anteriores. El frigorífico es el que más consume (entre otras cosas porque está encendido 24/7) y con uno eficiente puedes ahorrar hasta un 60% de energía. 

CUIDADO CON LOS «VAMPIROS» O «FANTASMAS» DE ENERGÍA

Se denominan así a todos los aparatos eléctricos y electrónicos que dejamos encendidos día y noche, aunque sea en modo «stand by». Nos parecen que están «apagados», o nos parece normal tenerlos enchufados siempre, pero a lo tonto a lo tonto, siguen consumiendo energía como quien no quiere la cosa, y nuevamente, si lo miras a nivel individual, el ahorro te puede parecerte mínimo, pero multiplica por cada casa y el ahorro energético a nivel global es más que considerable. Es tan simple como utilizar regletas en las que tengas enchufados varios dispositivos. Y ojo con los cargadores de móvil, también cuentan como vampiros de energía.

PON LAS LAVADORAS Y LOS LAVAVAJILLAS CON CARGA COMPLETA

Independientemente de la eficiencia energética que tengan, utiliza estos electrodomésticos a carga completa. Además muchos ya vienen con programas «eco» y si no, siempre puedes lavar con agua fría. Estas medidas suponen un gran ahorro de agua, de energía y de emisiones innecesarias.

DÚCHATE EN VEZ DE DARTE UN BAÑO

Una ducha media consume 4 veces menos agua que un baño y además, el uso de agua caliente es uno de los principales gastos de energía en una casa (aproximadamente el 20% del consumo total). Para ahorrar agua en casa puedes tomar otras medidas como estar pendiente de que no haya fugas (muy típico si tienes un jardín con riego por goteo) y repararlas en cuanto las detectes, cerrar los grifos mientras nos afeitamos o nos lavamos los dientes, instalar en los grifos válvulas o aireadores para reducir el caudal etc…

APUESTA POR LAS ENERGÍAS RENOVABLES

Ya es posible elegir la opción de energías renovables en nuestras casas, mucho más «limpias» y más económicas. Por ejemplo placas solares, filtros de osmosis para el agua (evitas así tener que comprar agua embotellada), paneles fotovoltaicos… O incluso pedir a tu compañía que la electricidad que llegue a tu casa provenga de ese tipo de energía (eólica, solar…). Además vuelve a haber subvenciones para la instalación de placas solares.

UTILIZA LOS PUNTOS LIMPIOS

No te voy a negar que cuando no tienes uno cerca, da bastante pereza irte al quinto pino, para tirar una plancha o una tostadora. Pero algunos electrodomésticos pueden ser super contaminantes. Por ejemplo, el fósforo de una televisión pude contaminar 80.000 litros de agua. Así que cuando se trate de este tipo de electrodomésticos, ni lo pienses, directo al punto limpio. Y para los pequeños electrodomésticos puedes hacer lo que yo. Los voy guardando y cuando tengo más de uno, los llevo y así aprovecho el viaje. Además hay cada vez más sitios como IKEA, DECATLON… en los que ya puedes depositar este tipo de aparatos.

UTILIZA EL COCHE LO MENOS POSIBLE 

El tema del transporte da para mucho… Por supuesto, utiliza el coche lo menos posible y si no tienes otra opción. Si es un sitio al que no puedes llegar andando, elije el transporte público, la bici, el patín eléctrico... También puedes compartir coche en tus desplazamientos con compañeros del trabajo, o cuando viajas, utilizando servicios como BLA BLA CAR. Pero lo ideal siempre va a ser utilizar un medio de transporte «cero emisiones». 

COCHES HÍBRIDOS O ELÉCTRICOS

Está claro que son el futuro ( a falta de que «inventen» una opción mejor). Así que si tienes que cambiar de coche, apuesta por los de este tipo. Además cada vez incentivan más su compra con más ventajas.

 Aunque funcionen con electricidad producida a partir de combustibles fósiles, los coches eléctricos contribuyen a reducir la contaminación atmosférica y causan menos emisiones de gases de efecto invernadero que los vehículos de gas o diésel. ONU.

RECICLA, REDUCE Y REUTILIZA

Las famosas 3 «R» son fundamentales en la lucha contra el cambio climático. No creas la «leyenda urbana» de que reciclar no sirve para nada, que al final «va todo al mismo saco». Puede que a algunos les sirva para tener tranquila la conciencia, pero eso es un mito como tantos otros, al menos en España. Así que por favor, recicla el vidrio, el papel y cartón, los envases… Reciclar una lata de aluminio puede ahorrar hasta el 90% de la energía necesaria para producir una nueva.

Igual de importante que reciclar es reducir y reutilizar. Por ejemplo, el uso medio de una bolsa de plástico es de 12 minutos y tarda varias décadas en degradarse. En el caso de una botella el tiempo de degradación es de 500 años. Así que si ya tienes bolsas de plástico en casa, reutilízalas hasta que estén inservibles y opta por llevar tus propias bolsas cuando vayas de compras (como se hacía antiguamente) o agénciate un carrito si el super o el mercado no está muy lejos, y así matas varios pájaros de un tiro.

Respecto al tema de los envases y recipientes de plástico, tres cuartos de lo mismo. Usa termos, vasos, pajitas, botellas, tuppers etc etc reutilizables y si puede ser, que no sean de plástico.

PÁSATE A LA MODA DE LA «SEGUNDA MANO»

Hace unos años parecía que daba vergüenza decir que te habías comprado algo de segunda mano. Ahora no sólo está cambiando esta tendencia a «aceptable», sino que parece que se está poniendo de moda, y en el caso de la ropa por ejemplo, me parece una opción fenomenal.

La industria textil es una de las grandes contaminantes del planeta. Solo en España se generan alrededor de 400.000 toneladas de residuos al año. Y más de 12 millones se tiran sólo con seis usos del consumidor. La reutilización de la ropa que no usamos reduce el uso de recursos como el algodón y el petróleo. Ojo: fabricar un traje necesita 5.500 litros de agua y más de 4.000 unos zapatos. Cadena Ser.

Si tienes hijos, intercambia ropa con amigos y familiares. Lo que a los tuyos ya no les vale, les puede venir fenomenal a otros. (En mi familia siempre lo hemos hecho así con los primos). De hecho no hace falta hacerlo sólo con la ropa de los niños. Yo lo hago con varias de mis amigas cuando hacemos el «cambio de ropa de temporada». Hay prendas de las que tú ya estás harta (o incluso te has puesto sólo un par de veces) y a alguna de tus amigas le puede parecer estupenda (y viceversa). Esta regla también puede aplicarse a muchas otras cosas, sobre todo de niños (carritos, cunas, juguetes, etc…)

REDUCE EL CONSUMO DE CARNE DE VACUNO

Tengo que reconocer que hasta hace relativamente poco tiempo, pensaba que la relación entre el consumo de carne roja y la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera (principalmente metano), era una exageración de los veganos radicales o los «animalistas». Pero no es así. Es una realidad. Además, producir 1 kg de carne de vaca consume 15.000 litros de agua. Me parece una pasada. Con esto no quiero decir que dejes de comer carne (yo soy totalmente partidaria de una alimentación omnívora, y fan total de la dieta mediterránea) pero sí creo que es buena idea reducir su consumo. No sólo por el bienestar del planeta, sino por el tuyo propio, ya que está más que demostrado que el consumo excesivo de carnes rojas es perjudicial para nuestra salud. Puedes unirte a movimientos como «los lunes sin carne» y/o introducir otras fuentes de proteína vegetal como legumbres, tofu, tempeh… y cuando consumas carne, intenta que sea ecológica (nuevamente doble beneficio. Promueves la ganadería sostenible y comes una carne de muchísima más calidad, sin hormonas, antibióticos y demás porquerías).

CONSUME ALIMENTOS DE TEMPORADA, DE PROXIMIDAD Y ECOLÓGICOS

Hazlo en la medida que puedas, pero hazlo. Cuanto más «locales» sean los alimentos, mejor. Cuanto mayor cercanía, menor gasto energético y menores emisiones de gases habrán generado. Busca los productos «kilómetro cero» o al menos que sean nacionales. Además estrás activando y mejorando la economía nacional.

Los alimentos ecológicos, además de ser de mayor calidad, son mucho más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente, y por regla general, los productos frescos van a ser de temporada, mucho más saludables y normalmente más ricos y sabrosos.

Como verás, hay muchas posibilidades de poner nuestro granito de arena para cuidar del medio ambiente y en concreto, para frenar los gravísimos efectos del cambio climático.¡ Así que ya sabes, pasa a la acción ya!

Si te ha gustado la entrada puedes compartirla con otras personas a las que creas que también puede interesarles.

¡Feliz semana y hasta el próximo jueves!

Un abrazote.

Alba.

…Y RECUERDA

BE HEALTHY BE HAPPY

 

 

 

 

 

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